Actimel: ¿La gran mentira?

Últimamente he encontrado algunos posts, concretamente en Gastronomía & Cia. y en El Blog Ausente, que hablaban sobre Actimel, el producto probiótico milagroso de Danone y creo que ya es hora de analizarlo.

En primer lugar a Actimel le han otorgado el dudoso premio a la mentira publicitaria más insolente. Un galardón que otorga Foodwatch, una asociación alemana sin ánimo de lucro que intenta defender los intereses y derechos de los consumidores alemanes, y denunciar algunas de las prácticas de la industria agroalimentaria. Foodwatch realiza análisis e investigaciones independientes sobre los alimentos para determinar sus componentes, denuncia las prácticas publicitarias engañosas, etc.

actimel_fraude

Según denuncia Foodwatch, la campaña de Actimel es un burdo engaño, recordemos que el eslogan es “Actimel activa tus defensas”, la asociación explica que Actimel no protege frente a las enfermedades y aunque sí refuerza el sistema inmunológico, no lo hace tan eficazmente como lo puede hacer un yogur tradicional. Por otro lado, Foodwatch argumenta que el precio del producto es hasta cuatro veces más caro que un yogur y además es mucho más azucarado. Finalmente concluye que la campaña saludable que gira entorno a Actimel es un puro cuento.

El Premio a la mentira publicitaria más insolente se ha otorgado mediante votación popular vía internet a través de la página de esta asociación. Actimel fue el producto galardonado por mayoría absoluta, de los 35.000 votantes, el 47% votó a este producto.

El caso es que Actimel no es el único producto de la empresa en el que recae la denuncia de publicidad engañosa, las natillas, el yogur Activia de Danone (o el actual Compensa) y otros productos, forman un conjunto que pone en tela de juicio la honorabilidad y la filosofía a la que apela el grupo Danone.

Ahora pasemos analizar la campaña publicitaria de Actimel.

Los anuncios los protagoniza Susanna Griso, la presentadora de las mañanas de Antena3. Susana es guapa y levanta morbo entre los espectadores (al menos los que son como yo), pero se ve que también tiene una imagen de periodista de prestigio, recordemos que presentó las noticias junto a Matias Prats.

Susana_Griso

En este anuncio se presenta a Susanna como “periodista y madre” ¡que pasada!. Junto a ella aparecen los divertidos gráficos de las bacterias que nos atacan, unas formas de color violetas llenas de pinchos que perforan nuestro organismo agujereándonos por dentro. Menos mal que llegan las suaves bolas blancas de Actimel que tapan los agujeros, sinó probablemente moririamos…

actimel, bola y pincho actimel, rellena agujeros

Pero ya la coña máxima, desvelada por El blog Ausente es “El extraordinario caso del hombre sin estómago”. Si amigos, si observais el grafico junto a Susanna podreis observar que se trata de un individuo con un gran intestino pero que carece de estómago. No sabemos si es a causa del Actimel…

Actimel-SusanaGriso-HombreSinEstomago

Los estudios de Actimel vienen respaldados por la Universidad de Navarra, también en El Blog Ausente se preguntan por dicha Universidad. Si realmente los opositores a Bolonia se refieren a esto al hablar de la intromisión de las empresas en la Universidad tal vez tengan razón.

Actimel se viste de producto probiótico imprescindible para una vida sana. ¿Cuantas veces me habrá dicho mi madre que tome uno al día para reforzar las defensas? Y es que otro de sus ataques más importantes se basa en la sobada idea de que si eres un buen padre le darás Actimel a tu hijo (Por eso le otorgan a Susanna Griso el título de “madre”).

Recordar que Actimel vale una pasta, el pack de 6 unidades está por encima de los 3€, por lo que a un Actimel al dia por persona tenemos un gasto de 20 € al mes por persona. En una familia de 4 miembros estamos hablando de más de 80 € al mes sólo en Actimel.

Su mensaje parece claro, si no tomas Actimel moriras joven o al menos tendras terribles enfermedades (provocadas por los agujeros de las bacterias lilas con pinchos) y si encima no se lo das a tus hijos eres peor padre que Josef Fritzl.

Vía: Gastronomía & Cia. y El Blog Ausente